Corrimos otra vez por Bs. As. con un clima espléndido en todo sentido.
De la mano de una excelente organización (allá lejos felicité a Carlos Saez por la primera edición, y sería cargoso seguir, pero cada vez la organiza mejor) corrimos (6000 almas) la carrera más importante de la disciplina atlética de fondo.
42195 mts. son escenario de todo, solidez, solvencia, resistencia, dolor, debilidad, desesperación, alegría, emoción, tristeza, angustia. Pocas actividades encierran tantos estados de ánimo que se contraponen y conjugan.
Largada muy bien organizada a pesar de los intentos de muchos corredores por frustrarla y paso a relatar, “decime corredora con pulserita amarilla, porqué te pasás de corralito ??” “no recuerdo tu número, pero estoy SEGURO que corriste en 4 hs. aprox. y también verseaste en tu ritmo de carrera”, y asi infinidad de ¿¿atletas?? que ejercían la BOLURDIA (boludez disfrazada de picardía) de “colarse” adelante para joder al prójimo. Voto por denunciarlos a gritos y además usar para el futuro las clasificaciones anteriores para otorgar el lugar de largada.
Sigamos
El paso emocionado de corredores con distintas capacidades y el mismo entusiasmo, el grito alentador al que se siente derrotado, el saludo que brinda el miembro de la organización (ese que brinda gratis porque le pagan por estar y el más que eso: acompaña), el compañero desconocido de algunos kms. al que le confiamos o nos confía nuestro/su ritmo de carrera, el amigo que aparece y nos hace el aguante silencioso algún trecho, la mano amorosa de la compañera/o alcanzando un caramelo, un trago de agua o un beso en la punta de los dedos.
La ciudad aportó un escenario muy variado, circuito neutralizado a la perfección, un preaviso eficiente minimizó los enojos de los automovilistas que iban a comprar las facturas y la gente de a pie que salió al circuito y se ocupó de hacernos saber que éramos importantes.
Impresionante participación de hermanos de Brasil y Chile (los uruguayos son como de acá) y algunos otros extranjeros más difícilmente identificables. Grupos coloridos, disfrutando a su manera el circuito y aportando calidad en marcas y logros atléticos (podio masculino de brasileños).
Servicios al corredor: PERFECTO, agua en cantidad, hidratante, frutas etc. en cantidad y calidad. Voluntarios, gracias por su ayuda desinteresada, sin Uds. esto no existe.
Nota final:
Y más allá de ironías, el choripán del final fue el broche de oro para la maratón que ahora tiene un gran desafío, convertirse en NACIONAL y POPULAR como supo ser en épocas pasadas de grandes campeones (el homenajeado Suarez, Reinaldo Gorno, Delfo Cabrera etc).